jueves, 27 de marzo de 2014

La Jaula

 


Como un pájaro cantor queriendo salir de su jaula de apariencias. Así me sentía yo. Cansada de mí misma, cansada de soñar por un mundo a nuestra altura, cuando ni siquiera nosotros estamos a la altura del mundo.
Desperté un día, cansada de luchar. Cansada de rogarme a mí misma que me calle. Porque tenía muchas cosas que decir. Como un pájaro con las alas atadas, así era yo. Queriendo volar, cuando apenas puedo ponerme en pie tras mis caídas. Queriendo ser grande, cuando apenas soy una persona más en una lista interminable de grandes logros y sueños.
Como un dragón dormido queriendo despertar. Porque me escucharéis rugir. Dominada por  el dolor constante del razonamiento. Nunca me planteé otra opción. Porque si las palabras duelen, las mías destruirían. Porque si las imágenes hablan, mis recuerdos no paran de gritar. Porque vivía atada entre cuerdas indestructibles por mi rebeldía. Hasta ahora. Ahora, apenas mi razonamiento puede contenerme. Apenas mi pensamiento puede otorgarme el don de la paciencia.
Porque yo, como pájaro cantor encerrado, quiero liberarme de mi opresión. Sin tener el temor de amargarme por miedo a no ser feliz, o no ser feliz por vivir con la preocupación de no amargarme. Porque mis objetivos son muy claros: quiero gritar a los cuatro vientos, quiero poder sentirme viva, y no atada a un mundo de muerte, quiero poder dar gracias a Dios todas las mañanas. Poder decir, sin dudar, que no tengo miedo a la vida, poder decir que la vida solo se vive una vez.
Estoy cansada de callar por dentro. Cansada de oír mentiras. Cansada de no poder crecer por miedo a que otros empequeñezcan. Cansada de no mostrar mi verdadera piel, y mi sucia alma. Cansada de los negativos. Cansada de los positivos. Agotada de los neutros.
Yo, como pájaro cantor encerrado en mi jaula de apariencias y mentiras, solo deseo gritar verdades dolorosas. Dejar de esconderme tras los muros de las ataduras sociales. Liberar todo lo que llevo dentro. Y echar a volar. Muy lejos. Quizás no. Pero tengo algo muy claro, nunca dejaré de batir mis alas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Y tú, ¿opinas lo mismo que yo? ¿estás en desacuerdo?¿tienes un blog que quieres que visite? ¿te gusta, te disgusta? ¡Comenta y haz brillar mi sonrisa!